Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2017

Torre 2, interior 4.

Imagen
Ella, con ese gesto de encoger los hombros y acomodarse el cabello tras la oreja. Muchas noches se hicieron madrugadas mientras soñábamos lo que seríamos con el pasar del tiempo, y también hablábamos de amor, y yo pensaba que ella era tan testaruda y ella se reía de mí, de mis enamoramientos, de ese amor que yo pensé que nunca superaría. En esos días, aquello que nos preocupaba mucho, sabíamos en el fondo, que eran tonterías, que todo pasaría y que nuestra vida sería brillante, porque a los veinte años la vida es brillante. Un día un carro y el odio de alguien ajeno irrumpió nuestras jóvenes y brillantes vidas. Fue un mensaje que me envió al celular mientras yo ensayaba una obra de teatro: una noticia, y la siguiente vez que la vi sus ojos, ya no tenían veinte años. Me quedé cerca, casi nunca la vi llorar, casi nunca me dijo lo que sentía; pero en su forma de tratarme sabía que me agradecía infinitamente quedarme otra tarde con ella, y yo sólo quería hacerlo, porque no entendía su dol...

Para Lunático (1)

Imagen
Ojalá el sol no me hubiera alcanzado la piel aquella madrugada y mi aliento se hubiera detenido en el silencio de contemplarte sin dudas. Que se me acaben los mares hondos que llevo dentro. Quiero secarme como un desierto dorado y mortal, cansino. Porque no me caben flores en esta grieta desolada que soy. Porque aquí no nace nada. Porque quien camine estas arenas corre el riesgo de morir envenenado de amargor. Por eso nadie se acerca. Por eso el silencio. Por eso la muerte.