Para Lunático (1)

Ojalá el sol no me hubiera alcanzado la piel aquella madrugada y mi aliento se hubiera detenido en el silencio de contemplarte sin dudas.
Que se me acaben los mares hondos que llevo dentro. Quiero secarme como un desierto dorado y mortal, cansino. Porque no me caben flores en esta grieta desolada que soy.
Porque aquí no nace nada.
Porque quien camine estas arenas corre el riesgo de morir envenenado de amargor.
Por eso nadie se acerca.
Por eso el silencio.
Por eso la muerte.






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