Los días sin ti. 1.
Desde entonces, cada vez que corro sola, hacia ningún lado,
deseando alcanzarte y miro esos atardeceres en los que parece que el cielo se
incendia, me gusta pensar que eres tú, pintando el cielo para que yo no te
sienta tan lejos.
Los últimos y fríos meses del año tienen esto de traer tu
nombre a mi cuerpo. Al despertar y llegar a los días que han sido mis
preferidos, intento entender que la vida ya no será como la conocía. Que hay
que rehacer los diciembres, no esperar tu voz del otro lado del teléfono cada
24 de noviembre, no esperar que con la navidad llegue tu abrazo, dejar atrás
los deseos de llegar a tu casa y los berrinches que desde niña hacía cada vez
que llegaba el momento de irse.
Y sólo por eso, por un beso tuyo que ya no será, por todas las
veces que debí ahorrarme la pena y bailar contigo, por las fotos que sólo tomé
en mi memoria, por todos los días grises en los que te vuelvo a enterrar, por
esta ausencia que yo no sabía que existía y que ahora existe en mis huesos y en
mis respiros, y en mis madrugadas, por esta ausencia que habita las miradas que
comparto con mi madre cuando te recordamos; por eso quebranto mi racionalidad y
creo, con todo mi ser, el fuego en el cielo eres tú y que me abrazas, que me
besas, que te ríes, que cantas, allá en algún sitio donde algún día yo por fin,
voy a alcanzarte. Porque si Dios existe no puede ser tan cruel y ha de existir,
porque nos amamos.

Que bonito :D de verdad
ResponderEliminarQue bonito :D de verdad
ResponderEliminar